Tras una etapa en la que las redes sociales —especialmente Facebook— permitieron crecer “a escala” con relativa facilidad, el foco se ha desplazado hacia la relación directa con el lector. “¿Para qué queríamos esas audiencias si no generábamos confianza?”, planteó Lucía González, de El País, al describir un cambio de paradigma en los modelos de negocio de los medios.
Ese giro ocurre, además, en un contexto de “fatiga informativa” y de cierto agotamiento interno frente a las sucesivas olas de transformación digital. Para González, más que hablar de cambios disruptivos, se trata de asumir un proceso continuo de evolución en las redacciones.
En ese escenario, propuso identificar “momentos de oro”: instancias clave de contacto con el lector que permiten fortalecer el vínculo y consolidar la fidelidad. Uno de ellos es hacer visible el trabajo periodístico. En tiempos de IA, sostuvo, es fundamental explicar cómo se produce la información y quiénes están detrás. En El País, esa estrategia se apoya en su histórica fortaleza en la cobertura internacional, con una red global de corresponsales que se convierte también en motor de suscripciones.
Entre MrBeast, las amenazas de atentados escolares y la IALas newsletters ocupan un lugar central en esa lógica. No solo funcionan como un canal directo —ajeno a los algoritmos— sino que además muestran altos niveles de conversión y retención: los suscriptores que las reciben se dan menos de baja. En ese formato, el medio comenzó a incorporar relatos en primera persona y a mostrar el “detrás de escena” del periodismo, rompiendo una tradición que evitaba poner al periodista en primer plano.
Revalorización del archivo
Otro “momento de oro” es la revalorización del archivo. A través de series editoriales que recuperan contenido histórico, el diario refuerza el sentido de pertenencia y recuerda al lector el valor acumulado de décadas de trabajo. También se apuesta a beneficios exclusivos, adelantos de investigaciones y experiencias como visitas a la redacción, que refuerzan la comunidad de suscriptores.
La participación es otro eje clave. Desde cartas de lectores hasta consultorios y espacios interactivos en newsletters o coberturas en vivo, el objetivo es generar diálogo y detectar nuevas demandas informativas.
Eventos y medios periodísticosGonzález subrayó además la importancia de no abandonar productos ya lanzados. En un entorno donde la oferta editorial es cada vez más amplia, la promoción constante resulta esencial: “El lector no conoce todo lo que hacemos”, advirtió.
En síntesis, el modelo que plantea El País combina datos, experimentación y una apuesta por el periodismo como producto de valor. Pero, sobre todo, pone en el centro una idea simple: sin confianza, no hay audiencia que alcance.